Introducción a la ruta de Castillitos
Si hay un lugar en la Región de Murcia que parece sacado directamente de una película de fantasía medieval, es la Batería de Castillitos. Suspendida sobre el mar Mediterráneo en los escarpados acantilados del Cabo Tiñoso, esta antigua fortificación militar de los años 30 es una de las excursiones más espectaculares y agradecidas que puedes hacer.
Se trata de un recorrido lineal de ida y vuelta que, si lo comenzamos desde el aparcamiento principal, apenas suma unos 2 a 3 kilómetros en total. Esto hace que el tiempo estimado para completarla con mucha calma sea de una hora y media, dedicando gran parte de ese tiempo a explorar y hacer fotografías. Su dificultad es muy baja, perfecta para hacerla en familia, con niños o personas que se están iniciando en el senderismo. El terreno es una mezcla muy cómoda de pista de tierra ancha y asfalto antiguo, sin desniveles técnicos ni tramos peligrosos si no te sales de los senderos marcados.
Cómo llegar y dónde aparcar
Llegar a Castillitos es la primera gran aventura del día. Todo comienza dirigiéndote en coche hacia la zona oeste de Cartagena, buscando la pequeña población de Campillo de Adentro.
Justo al atravesar esta pedanía, tomarás una carretera militar asfaltada (la RM-E23) que asciende serpenteando por la montaña durante unos 10 kilómetros. Si vas en coche, debes subir con mucha precaución; es una carretera estrecha, sin apenas arcén y con curvas cerradas donde es frecuente cruzarse con otros vehículos. Si eres amante de la bicicleta de carretera, esta subida es un puerto mítico en la Región: un ascenso exigente pero con un asfalto en condiciones aceptables y unas vistas inmejorables.
El punto exacto para dejar tu vehículo se encuentra justo antes de la barrera militar que prohíbe el paso motorizado. Allí verás una amplia explanada de tierra habilitada como aparcamiento gratuito. Los ciclistas podréis subir montados hasta la misma entrada de la fortificación y dejar las bicis apoyadas en los muros del recinto, siempre que no entorpezcan el paso.
La ruta paso a paso
Nuestra caminata comienza justo al pasar la barrera del aparcamiento. Tomaremos la pista de tierra ancha en dirección sur, caminando siempre con la imponente ladera de la montaña a nuestra derecha y abriéndose a nuestra izquierda unas vistas panorámicas increíbles de la Bahía de Mazarrón y La Azohía.
Tras unos 10 o 15 minutos de suave paseo, empezarás a ver las primeras construcciones camufladas en la roca. Te darás cuenta de que has llegado al recinto principal porque la arquitectura cambia radicalmente: cruzarás un arco de entrada que da paso a torreones, almenas y muros que imitan un castillo de estilo historicista.
Una vez dentro del complejo, la ruta consiste en explorar libremente. Te recomiendo dirigirte primero hacia la derecha, subiendo unas pequeñas escalinatas que te llevarán a los puestos de mando y telemetría. Desde aquí, las vistas al horizonte son infinitas. A continuación, desciende hacia las explanadas inferiores donde te encontrarás de frente con los verdaderos protagonistas: los colosales cañones Vickers. Estas piezas de artillería son gigantescas (sus tubos miden más de 17 metros), y pasear por debajo de ellos te hace sentir minúsculo.
Tras explorar los cañones, los cuartos de munición y los túneles descubiertos, la ruta termina aquí mismo. Al ser un cabo cerrado, no hay salida por el otro lado, así que para finalizar la excursión deberás darte la vuelta y deshacer exactamente el mismo camino de vuelta hasta la explanada del aparcamiento.
Dónde hacer una parada para comer o tomar algo
El entorno salvaje del Cabo Tiñoso hace que no haya servicios de hostelería arriba en la montaña, pero eso nos da oportunidades excelentes:
- Picnic con vistas: El mejor «spot» para comer el bocadillo que lleves en la mochila es sentarte en los muros anchos de piedra que hay justo detrás de los cañones. No hay mesas de picnic oficiales, pero la piedra es cómoda y tener el mar Mediterráneo a tus pies mientras comes no tiene precio.
- Cantina de Campillo de Adentro: Justo al pie de la montaña, donde empieza la carretera de curvas, se encuentra este bar clásico. Es el punto de encuentro por excelencia de senderistas, escaladores y ciclistas. Ideal para tomar un café antes de subir, o unas cervezas frías y unas marineras al bajar.
- Comer frente al mar: Si prefieres un plan más de restaurante, una vez bajes de la montaña puedes conducir unos 10-15 minutos hacia La Azohía o Isla Plana. Allí encontrarás multitud de arrocerías y chiringuitos a pie de playa para rematar un día perfecto.
Consejos para esta ruta
Para que tu experiencia en Castillitos sea de diez y no te lleves sorpresas, ten en cuenta estos detalles antes de salir de casa:
- Ojo con el sol y el calor: En todo el recorrido y dentro de la fortificación no hay absolutamente nada de sombra. Evita las horas centrales del día en verano; las mejores horas son el amanecer o a última hora para disfrutar de un atardecer espectacular.
- Agua abundante: Como hemos mencionado, no hay fuentes ni donde comprar agua una vez empiezas a subir el puerto de montaña. Lleva al menos 1 litro de agua por persona en tu mochila.
- Cuidado con el viento: Al ser un cabo que se adentra en el mar, el viento suele pegar con mucha fuerza. En invierno o primavera, echa siempre un cortavientos en el coche por si acaso.
- Explora con precaución: Aunque es una ruta fácil, estarás en ruinas militares. No te asomes demasiado a los acantilados fuera de los muros y ten vigilados a los niños si entran en los túneles antiguos.
- Calzado cómodo: No necesitas botas de alta montaña, pero unas zapatillas de deporte cerradas y con buena suela son esenciales para pisar el asfalto roto y la tierra con seguridad.
