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La Cruz del Miravete: El balcón perfecto de la Costera Sur

Introducción a la ruta de la Cruz del Miravete

Si miras hacia las montañas que abrazan Murcia por el sur, hay un pico que llama la atención por tener una enorme cruz de hierro coronando su cima. Es el Miravete, una de las montañas más emblemáticas de la llamada Cordillera Sur. Subir hasta su cruz es un reto fantástico que te recompensa con, posiblemente, las mejores vistas panorámicas de toda la huerta de Murcia y la Vega Baja.

Esta ruta tiene un recorrido de unos 5 a 6 kilómetros en total (dependiendo de si la haces lineal o circular), y te llevará aproximadamente unas 2 horas o 2 horas y media completarla. Su dificultad es moderada. Aunque no es una ruta muy larga en kilómetros, el desnivel es importante y el terreno «pica» hacia arriba desde el primer minuto. Caminarás por senderos de tierra, zonas de piedra suelta y algunos tramos rocosos, por lo que requiere estar mínimamente acostumbrado a caminar por la montaña. Es la excursión ideal para una mañana de domingo en la que buscas un buen entrenamiento con una recompensa visual inmejorable.

Cómo llegar y dónde aparcar

La base de esta montaña se encuentra en la pedanía murciana de Torreagüera, a apenas 15 minutos en coche del centro de la capital.

  • En coche o moto: Debes tomar la carretera de Beniaján (RM-300) y seguir hasta Torreagüera. El lugar clásico y más cómodo para dejar el coche es en los alrededores del Cementerio de Torreagüera. Hay bastante espacio de aparcamiento gratuito y estás a un solo paso del inicio del sendero.
  • En transporte público: Al ser una pedanía tan cercana, puedes coger la línea 30 de los autobuses urbanos (TMP) que conecta Murcia con Torreagüera y bajarte en el pueblo. Desde la parada tendrás que caminar unos 10 o 15 minutos cruzando las calles hacia la montaña hasta llegar a la zona del cementerio.
  • En bicicleta o a pie desde la ciudad: Justo por la base del Miravete pasa la Vía Verde de la Costera Sur. Puedes llegar pedaleando cómodamente y de forma totalmente llana desde Murcia por este camino acondicionado, dejar la bici atada abajo y comenzar la subida a pie.

La ruta paso a paso

La aventura arranca junto al Cementerio de Torreagüera, donde enseguida conectamos con la Vía Verde. Desde este punto, buscaremos los carteles y las marcas de sendero que nos desvían hacia la montaña, comenzando el ascenso.

Los primeros compases de la ruta ya nos avisan de lo que nos espera: el sendero comienza a ganar altura rápidamente mediante un camino en zigzag. A medida que subimos, la vegetación arbustiva típica de nuestra tierra (esparto, romero y tomillo) nos envuelve. No te olvides de ir dándote la vuelta de vez en cuando, porque conforme ganas metros, la perspectiva de los huertos de limoneros a tus pies empieza a ser espectacular.

Tras superar la parte más exigente de la subida, donde el terreno se vuelve un poco más pedregoso, llegaremos a la cresta de la montaña. Caminando por este cordal final, veremos aparecer ante nosotros la imponente Cruz del Miravete, una estructura metálica de varios metros de altura que se instaló allí a mediados del siglo XX.

Una vez toques la base de la cruz, tómate tu tiempo. Desde este balcón privilegiado a 425 metros de altitud puedes ver a vista de pájaro toda la ciudad de Murcia, la inmensidad de la huerta, la sierra de Orihuela y, si el día está claro, incluso se llega a intuir el Mar Menor en el horizonte. Para el descenso, lo más seguro y habitual es deshacer nuestros pasos por el mismo sendero en zigzag hasta llegar de nuevo al cementerio, bajando con precaución para no resbalar con la piedra suelta.

Dónde hacer una parada para comer o tomar algo

Tras el esfuerzo de la subida y la tensión de las piernas en la bajada, recuperar energías es obligatorio. La zona te lo pone muy fácil:

  • El merecido bocadillo en las alturas: La base de la Cruz del Miravete es amplia y rocosa. Sentarse allí arriba a almorzar con Murcia entera a tus pies no tiene precio.
  • Tapeo huertano en Torreagüera o Los Ramos: Al bajar al pueblo, encontrarás decenas de bares tradicionales de pedanía. Es el momento perfecto para pedirte una marinera, unos michirones o un zarangollo acompañado de una bebida bien fría.
  • Parada en la Vía Verde: Si al terminar decides caminar o pedalear un poco por la Vía Verde de la Costera Sur, te encontrarás con la antigua estación de tren de Beniaján, que hoy en día cuenta con locales restaurados geniales para tomar un café o comer algo en un entorno súper tranquilo y sin coches.

Consejos para esta ruta

  • Calzado con muy buen agarre: Esta es, de las rutas que hemos visto, la que tiene más piedra suelta. Olvídate de las zapatillas de deporte lisas; aquí unas buenas botas de montaña o zapatillas de trail running son fundamentales para no resbalar en la bajada.
  • Usa bastones de senderismo: Si tienes bastones, no dudes en echarlos. Te quitarán muchísima carga de las rodillas durante el empinado descenso.
  • Ni se te ocurra en verano al mediodía: Es la solana perfecta. Toda la cara de la montaña por la que subes está expuesta al sol y no hay árboles grandes que den sombra. En verano, hazla solo al amanecer o a última hora de la tarde.
  • El agua es vital: No hay ni una sola fuente en todo el recorrido. Lleva en tu mochila agua suficiente desde casa para la subida y la bajada.