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Cuevas de Zaén: Un refugio de gigantes en la montaña de Moratalla

Introducción a la ruta de las Cuevas de Zaén

La ruta de las Cuevas de Zaén te lleva a un lugar verdaderamente mágico. Este rincón del noroeste murciano esconde unas formaciones rocosas gigantescas. La naturaleza ha esculpido enormes abrigos de piedra caliza durante miles de años. Caminarás literalmente bajo unas cornisas de roca que parecen desafiar la gravedad.

Hablamos de un recorrido lineal extremadamente corto y agradecido. La distancia total apenas supera los dos kilómetros entre la ida y la vuelta. Completarás este paseo en menos de una hora caminando a un ritmo muy lento. La dificultad técnica es casi inexistente, por lo que resulta ideal para familias. El terreno discurre por una pista de tierra llana y un sendero de roca muy amplio. Solo tendrás que levantar un poco los pies para sortear algunas piedras sueltas.

Cómo llegar y dónde aparcar

Estas cuevas se esconden en la pedanía de Zaén de Arriba, dentro del extenso municipio de Moratalla. Llegar aquí requiere obligatoriamente el uso de un vehículo privado. El transporte público no llega hasta esta aldea tan remota de la sierra. Desde Murcia, debes tomar la autovía RM-15 hacia Caravaca y luego seguir hacia Moratalla. Después, cogerás la pintoresca carretera RM-715 en dirección a la zona del Campo de San Juan.

Conducirás por paisajes preciosos hasta ver el desvío hacia Zaén de Arriba. Al entrar en este pequeñísimo núcleo de casas, verás que la carretera asfaltada termina. Justo ahí encontrarás una amplia explanada de tierra donde puedes aparcar tu coche de forma totalmente gratuita. Si te atreves a llegar en bicicleta de montaña, puedes dejarla atada junto a un pequeño lavadero antiguo que hay en la misma plaza.

La ruta paso a paso

Tu caminata comienza exactamente en la explanada de tierra donde has aparcado. Desde allí, tomarás el camino evidente que baja ligeramente hacia la izquierda. A los pocos metros, empezarás a ver la magnitud de las paredes de piedra. Caminarás pegado a la base de estos impresionantes balcones rocosos.

Si te fijas bien en las paredes, podrás observar antiguos fósiles marinos incrustados en la piedra. El camino avanza en línea recta bordeando toda la cornisa. Durante el trayecto encontrarás antiguos corrales de ganado integrados directamente en la roca. Los pastores aprovecharon estas cuevas naturales durante siglos para refugiar a sus animales. Seguirás paseando por la base hasta que el gran acantilado de piedra termina y el terreno se abre hacia el campo. En ese punto exacto, solo tendrás que dar media vuelta. Regresarás tranquilamente por el mismo sendero ancho hasta llegar de nuevo a tu vehículo.

Dónde hacer una parada para comer o tomar algo

  • Picnic bajo la roca: Las propias cuevas ofrecen una sombra perpetua y un ambiente muy fresco. Es un sitio inmejorable para sentarse en una piedra y almorzar rodeado de naturaleza.
  • Comida en El Sabinar o Campo de San Juan: A pocos minutos en coche tienes estas dos pequeñas pedanías. Sus restaurantes sirven platos locales contundentes como las migas ruleras o los ricos embutidos de la zona.
  • Tapeo en Moratalla: Durante tu viaje de regreso a casa, puedes parar en el centro de Moratalla. La zona de la calle Mayor tiene bares estupendos para tomar unas tapas típicas antes de terminar la jornada.

Consejos para esta ruta

  • Lleva una chaqueta ligera incluso en primavera. La zona norte de la región siempre es más fría y las cuevas guardan mucha humedad.
  • Presta mucha atención al suelo si vas con niños. Hay fósiles muy interesantes, pero recuerda que está prohibido arrancarlos o llevarse piedras del entorno.
  • Usa calzado cómodo. Aunque la ruta es fácil, el suelo está lleno de rocas irregulares y unas zapatillas de suela fina pueden resultar incómodas.
  • Lleva tu cámara de fotos preparada. El contraste de la piedra gigante con los campos verdes del fondo crea unas imágenes espectaculares.
  • Recomendación: Como esta ruta se hace en menos de una hora, te recomiendo coger el coche y rematar la mañana visitando las cercanas Pozas de Somogil, un baño termal espectacular en la misma zona de Moratalla