Introducción a la ruta del Castillo de Lorca
Dominando el horizonte de la ciudad se alza la Fortaleza del Sol, un castillo medieval que no solo es uno de los más grandes de España, sino un testigo vivo de la convivencia entre culturas. Pasear por sus murallas es viajar a una época en la que Lorca era frontera entre el reino cristiano de Murcia y el reino nazarí de Granada. Lo que hace único a este castillo es que en su interior esconde tesoros que no verás en ningún otro sitio, como la única sinagoga en España que nunca fue convertida en iglesia.
La ruta por el recinto fortificado y sus alrededores tiene una longitud de unos 3 kilómetros si decides subir a pie desde el centro y recorrer todo el interior. Te llevará aproximadamente unas 3 horas si quieres entrar a las torres y ver el barrio judío con calma. Su dificultad es moderada; aunque el camino está muy bien acondicionado, la subida desde la ciudad es empinada y el interior del castillo tiene bastantes desniveles y suelos de piedra. Es una visita obligatoria para los amantes de la historia, la arquitectura medieval y los que buscan las mejores puestas de sol de la comarca del Guadalentín.
Cómo llegar y dónde aparcar
Lorca está perfectamente conectada y el castillo es visible desde casi cualquier punto, por lo que no tiene pérdida.
- En coche o moto: Desde Murcia o Almería, toma la autovía A-7 hasta la salida de Lorca. Tienes dos opciones: aparcar en el centro de la ciudad y subir andando, o subir directamente con el coche por la carretera señalizada que serpentea por el cerro hasta la misma puerta del castillo. En la entrada de la fortaleza hay un aparcamiento gratuito y amplio, justo al lado del Parador de Turismo.
- A pie: Es la opción para los que quieran hacer algo de ejercicio. La subida comienza en la Plaza de España, pasando por la zona de San Juan. Es una caminata de unos 20-25 minutos con bastante pendiente, pero con unas vistas de los tejados de Lorca que merecen mucho la pena.
- En transporte público: Lorca tiene conexión directa por tren de Cercanías (Línea C-2) desde Murcia y Águilas. Una vez en la estación de Lorca-Sutullena, puedes caminar hacia el centro o coger un taxi que te suba al castillo por un precio muy razonable. También existe un tren turístico en fechas señaladas que sube desde el centro hasta la fortaleza.
- En bicicleta: Subir al castillo es un reto clásico para los ciclistas de la zona. La carretera está asfaltada y en perfecto estado, aunque prepárate para un par de curvas con un desnivel importante.
La ruta paso a paso
Nuestra visita comienza en la recepción del castillo, tras cruzar la imponente muralla. Una vez dentro, la ruta se divide en varias zonas que puedes recorrer a tu ritmo. Lo primero que te encontrarás es el patio de armas, un espacio inmenso que hoy alberga actividades y exposiciones. Desde allí, debemos dirigirnos hacia la Torre Alfonsina, el punto más alto del castillo construida por orden de Alfonso X el Sabio. Subir a su terraza es obligatorio para entender la importancia estratégica de Lorca.
Siguiendo el sendero interior hacia el lado oeste, llegaremos a la Torre del Espolón, que vigilaba la frontera con Granada. Pero el verdadero tesoro escondido se encuentra en la ladera: el Barrio Judío y la Sinagoga. Es un yacimiento arqueológico excepcional donde puedes ver las casas, las calles y el templo judío del siglo XV tal cual se quedaron tras la expulsión. Es un lugar que desprende una energía especial y que está perfectamente musealizado.
Para terminar la ruta, te recomiendo pasear por el perímetro de la muralla que bordea el Parador de Lorca, que está integrado dentro del propio castillo. La ruta termina rodeando los restos de la antigua alcazaba islámica y regresando a la puerta principal. Si has subido a pie, el descenso hacia la Plaza de España te permitirá ver de cerca la Colegiata de San Patricio, poniendo el broche de oro a este recorrido histórico.
Dónde hacer una parada para comer o tomar algo
Lorca es famosa por su gastronomía y el entorno del castillo ofrece opciones muy especiales:
- Las Caballerizas del Castillo: Dentro del propio recinto hay un restaurante situado en las antiguas caballerizas. Es un sitio espectacular para tomar un café o comer platos típicos lorquinos rodeado de piedra centenaria.
- El picoteo en Plaza de España: Al bajar del castillo, la Plaza de España y sus calles aledañas están llenas de tabernas. Es el sitio ideal para pedir unos «crespillos» y un buen vino de la zona.
- Restaurante del Parador: Si buscas una experiencia de más nivel, el restaurante del Parador ofrece una carta con productos locales y unas vistas impresionantes a través de sus grandes ventanales.
- Dulces conventuales: Antes de irte de Lorca, busca los dulces que elaboran las monjas en los conventos de la ciudad, como las famosas tortas de pascua o los alfajores; son el souvenir perfecto.
Consejos para esta ruta
- Zapatos cómodos: Vas a caminar mucho sobre piedra irregular y rampas. Deja las sandalias finas para otra ocasión y lleva un calzado que sujete bien el pie.
- Ojo al sol: Lorca es conocida como la «Ciudad del Sol» por algo. En el interior del castillo hay muy pocas sombras durante el recorrido. Gorra, gafas de sol y protección solar son imprescindibles, incluso en invierno.
- Visitas guiadas: Para ver la Sinagoga y subir a las torres, normalmente hay que ir con guía (está incluido en la entrada). Consulta los horarios al llegar para organizar tu paseo y no perderte lo más importante.
- Puesta de sol: Si puedes, intenta que tu visita coincida con el atardecer. Ver cómo el sol se pone tras la Sierra de la Tercia desde las murallas del castillo es una de las experiencias más bonitas de la Región de Murcia.
