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Ruta de las Puntas de Calnegre: Acantilados de vértigo y calas vírgenes en estado puro

Introducción a la ruta de las Puntas de Calnegre

Si quieres descubrir un paisaje costero que te haga sentir en el fin del mundo, el Parque Regional de Cabo Cope y Puntas de Calnegre es el lugar indicado. Situado en el municipio de Lorca, este tramo de costa es una maravilla geológica donde las montañas se hunden en el mar formando acantilados de roca oscura, intercalados con calas de aguas cristalinas que invitan al baño y al desconsuelo de saber que en algún momento tendrás que volver a la civilización.

El recorrido costero que une el poblado de Puntas de Calnegre con sus calas más famosas tiene una longitud de unos 8 kilómetros en total (ida y vuelta). A un ritmo tranquilo, parando para admirar el paisaje, te llevará unas 3 horas completarlo. Su dificultad es moderada. Aunque el desnivel general no es excesivo, el terreno es un auténtico «rompepiernas»: subirás y bajarás constantemente por pequeños senderos de tierra, zonas de piedra suelta y acantilados. No es un paseo marítimo llano, sino una auténtica senda litoral salvaje, perfecta para los amantes de la naturaleza cruda y los paisajes solitarios.

Cómo llegar y dónde aparcar

Este paraíso está algo escondido, lo que ha ayudado a preservarlo de la masificación. Llegar hasta aquí ya te avisa de que entras en un terreno diferente.

  • En coche o moto: Es prácticamente la única forma viable de llegar. Desde la autovía RM-332 (que une Mazarrón con Águilas), debes tomar el desvío hacia la pedanía de Ramonete y seguir las indicaciones hacia la costa hasta llegar al pintoresco poblado pesquero de Puntas de Calnegre. Justo a la entrada del pueblo, o en la gran explanada de tierra paralela a la playa principal, hay muchísimo espacio para aparcar el coche de forma gratuita.
  • En transporte público: Olvídalo. No hay líneas regulares de autobuses que lleguen hasta la misma costa de Calnegre, por lo que dependerás de un vehículo privado.
  • En bicicleta: Si eres un fanático del «Gravel» o la bicicleta de montaña, te interesará saber que por aquí pasa la ruta EuroVelo 8. La carretera asfaltada que llega al pueblo es muy tranquila, y las pistas de tierra interiores del parque son un auténtico paraíso para los pedales, aunque el sendero estrecho de los acantilados es solo para caminar.

La ruta paso a paso

Nuestra caminata arranca en el propio poblado de Puntas de Calnegre. Dejando atrás sus características casitas a pie de playa, caminaremos por la orilla en dirección sur (dejando el mar a nuestra izquierda) hasta encontrar el inicio del sendero de tierra que comienza a ascender por la ladera del primer acantilado.

Desde el primer minuto, las vistas te dejarán sin palabras. El sendero serpentea a media altura bordeando el mar, revelando el contraste entre el azul turquesa del agua y los colores ocres, rojizos y negros de las formaciones rocosas volcánicas y calizas. Tras un par de kilómetros de subidas y bajadas, la primera gran recompensa aparece a tus pies: la Cala del Baño de las Mujeres. Es una pequeña bahía de arena fina y aguas súper tranquilas, ideal para hacer una primera parada.

Continuando por el sendero costero y superando el siguiente resalte rocoso, llegaremos a la Cala del Siscal, algo más pedregosa pero de una belleza salvaje innegable. Si te quedan fuerzas, el camino sigue serpenteando hasta llegar a la imponente Cala Honda, encajada entre altos acantilados oscuros. Al ser una ruta lineal, el regreso se realiza deshaciendo nuestros pasos por el mismo sendero de los acantilados. Si prefieres hacerla circular, existe una pista de tierra forestal algo más ancha que transcurre por el interior, un poco más alejada del mar, y que te devuelve directamente al poblado de manera más llana y rápida.

Dónde hacer una parada para comer o tomar algo

La desconexión aquí es total, pero tienes opciones tanto para ir de mochilero como para sentarte a la mesa:

  • Picnic en la cala: Llevarse unos bocadillos y comer en la arena de la Cala del Baño de las Mujeres escuchando el sonido de las olas es un lujo asiático. Recuerda que no hay papeleras en todo el parque, así que tu basura vuelve contigo en la mochila.
  • Comer a pie de playa en el poblado: En el mismo Puntas de Calnegre hay un par de bares y chiringuitos de los de toda la vida. Son famosos por ofrecer arroces, pulpo y pescado fresco a un precio razonable, y comer en sus terrazas casi pisando la arena es el broche de oro para la excursión.
  • Ventas en Ramonete: Si prefieres coger el coche y alejarte un poco de la costa para comer, en la cercana pedanía de Ramonete (por la que has pasado para llegar) hay varias ventas a pie de carretera donde preparan carnes a la brasa y guisos espectaculares.

Consejos para esta ruta

  • Ni rastro de sombra: Aquí no hay un solo pino bajo el que cobijarse. La ruta discurre a pleno sol. Protección solar, gorra y mínimo un litro y medio de agua por persona son obligatorios en cualquier época del año.
  • Cuidado en los acantilados: El sendero es seguro, pero en algunos tramos pasa bastante cerca del borde. Si haces la ruta con niños, es fundamental que vayan siempre de la mano o controlados en las zonas altas.
  • Calzado cerrado: Aunque vayas a ir a la playa, no hagas la ruta en chanclas. El terreno tiene mucha piedra suelta, rocas afiladas y desniveles. Usa zapatillas de deporte o de montaña ligeras y deja las chanclas en la mochila para cuando llegues a la arena.
  • Ojo a los erizos de mar: Las calas vírgenes de esta zona son un paraíso para hacer snorkel. Si te llevas unas gafas de bucear, ten en cuenta que los fondos rocosos suelen estar llenos de erizos de mar, así que unos escarpines te vendrán de lujo.