Introducción a la ruta de la Cartagena Romana y Casco Antiguo
Pasear por el centro histórico de Cartagena es literalmente caminar sobre un inmenso museo al aire libre. Cada vez que en esta ciudad se hace un agujero en el suelo, aparece una nueva maravilla arqueológica. Esta ruta te propone un viaje fascinante para descubrir el esplendor de la antigua Carthago Nova romana, combinando sus espectaculares yacimientos con la elegancia de los edificios modernistas que adornan el casco antiguo.
El recorrido por el centro peatonal abarca unos 3 o 4 kilómetros en total, y se puede realizar fácilmente en una mañana o tarde entera (unas 3 horas), dependiendo del tiempo que inviertas dentro de cada museo o monumento. Su dificultad es nula, ya que la mayor parte del trayecto discurre por calles peatonales llanas, pulidas y perfectamente acondicionadas para toda la familia, carritos o sillas de ruedas. Es un paseo cultural de primer nivel, ideal para empaparte de la historia del Mediterráneo sin salir de la Región de Murcia.
Cómo llegar y dónde aparcar
Al ser la segunda ciudad más grande de la Región, las conexiones para llegar hasta su corazón histórico son excelentes y muy variadas.
- En coche o moto: Si vienes desde Murcia, la autovía A-30 te deja prácticamente en la puerta de la ciudad. El centro es peatonal, así que la mejor opción gratuita o económica es buscar sitio cerca de la zona universitaria de la Muralla del Mar o en los alrededores del Estadio Cartagonova (a 10 minutos a pie). Si prefieres ir a lo fácil y pagar parking, los aparcamientos subterráneos del Puerto, el de la Plaza de España o el del Paseo Alfonso XII te dejan en el epicentro del recorrido.
- En transporte público: Cartagena cuenta con una estupenda estación de trenes y otra de autobuses (ALSA) situadas una al lado de la otra y a escasos 10 minutos caminando del inicio de la ruta, lo que hace comodísimo llegar sin depender del coche.
- En bicicleta: La zona del puerto y el paseo marítimo cuentan con un excelente carril bici. Puedes llegar pedaleando, atar tu bicicleta frente al Ayuntamiento y lanzarte a explorar el casco antiguo a pie.
La ruta paso a paso
Nuestra inmersión histórica arranca en el espléndido puerto de Cartagena, concretamente en la Plaza del Ayuntamiento. Aquí nos recibe el propio Palacio Consistorial, una joya arquitectónica de principios del siglo XX. Justo enfrente de este edificio se encuentra la entrada al plato fuerte de la ciudad: el Museo del Teatro Romano. Entrando por este edificio moderno, pasarás por un túnel bajo la calle que te llevará a emerger directamente en las gradas de uno de los teatros romanos más grandes y mejor conservados de toda España, con capacidad para más de 6.000 espectadores en su época dorada.
Al salir del Teatro, nos adentraremos por la Calle Mayor, la principal arteria peatonal de la ciudad. Aquí te recomiendo mirar hacia arriba: las fachadas de los edificios modernistas, como el Casino, la Casa Cervantes o el Palacio Aguirre, con sus balcones acristalados y detalles dorados, son un espectáculo.
Subiendo por estas calles llegaremos al Barrio del Foro Romano, otro complejo arqueológico impresionante protegido por una moderna cubierta. Aquí podrás caminar literalmente por las calzadas originales del siglo I, entrar a unas antiguas termas romanas y ver los restos de un santuario dedicado a la diosa Isis. Para ponerle el broche de oro a la ruta, desde ahí mismo puedes tomar el Ascensor Panorámico que te sube a lo alto del Parque Torres, coronado por el Castillo de la Concepción. Desde este mirador natural tendrás la mejor panorámica de 360 grados: el Teatro Romano a tus pies, el trazado de la ciudad y el majestuoso puerto natural del Mediterráneo.
Dónde hacer una parada para comer o tomar algo
Cartagena tiene una identidad gastronómica propia y unas calles con muchísimo ambiente donde hacer una merecida pausa:
- Plaza de San Francisco y Calle Mayor: Estas zonas peatonales están repletas de terrazas bajo grandes ficus. Son el lugar idóneo para tomarte unas marineras o unas tapas variadas con el bullicio de la ciudad de fondo.
- El Puerto y el Paseo Alfonso XII: Si prefieres comer mirando al mar, a lo largo del puerto hay multitud de restaurantes donde degustar un buen caldero o arroces marineros.
- El obligado Café Asiático: No te puedes marchar de la ciudad sin pedir esto en la sobremesa. El Asiático es el emblema de Cartagena: un café servido en una copa especial de cristal que lleva leche condensada, coñac, Licor 43, canela y unos granos de café.
- Barrio de los Pescadores (Santa Lucía): Si buscas autenticidad y no te importa caminar unos minutos más bordeando el puerto, este barrio marinero tiene pequeños locales donde sirven el pescado más fresco de la zona.
Consejos para esta ruta
- El bono turístico es tu mejor amigo: Si tienes pensado entrar al Teatro Romano, al Foro, al ascensor y al castillo, acércate primero a una oficina de turismo y pregunta por las tarifas conjuntas de «Cartagena Puerto de Culturas». Comprar una entrada combinada te ahorrará bastante dinero.
- Cuidado con el sol cartagenero: El casco histórico acumula mucho calor y en los yacimientos como el Foro o el Teatro hay poca sombra. Si vas en meses cálidos, lleva sombrero, agua fresca y evita las horas centrales del día.
- Ojo a los horarios de los museos: A diferencia de las rutas de montaña que están siempre abiertas, aquí dependes de los horarios de los edificios. Revisa siempre en internet si abren los lunes (muchos museos cierran ese día) para no llevarte una decepción.
- El calzado también importa: Aunque es una ruta urbana, muchas calles del centro histórico están empedradas o tienen adoquines decorativos. Unas buenas zapatillas cómodas te evitarán dolores de pies tras un par de horas caminando.
