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Casco Histórico de Murcia: Un paseo monumental por el corazón y la vida de la capital

Introducción a la ruta del Casco Histórico de Murcia

Olvídate de las botas de montaña por un día, porque nos vamos a patear las calles con más historia, arte y ambiente de toda la Región. Recorrer el casco histórico de Murcia no es solo ver edificios bonitos; es sumergirse en una ciudad viva, con un clima envidiable, plazas llenas de terrazas y un legado barroco que te va a dejar con la boca abierta.

Esta ruta urbana tiene un trazado aproximado de unos 3 o 4 kilómetros, dependiendo de lo que te quieras perder por sus callejuelas. Al ser totalmente llana y discurrir por zonas peatonales asfaltadas o adoquinadas, su dificultad es nula, por lo que es ideal para hacerla con niños, carritos de bebé o personas mayores. El tiempo estimado de caminata a paso ligero es de una hora, pero te aseguro que echarás la mañana o la tarde entera (unas 3 horas) parando a hacer fotos, entrando a los monumentos y disfrutando del vibrante ambiente de sus plazas.

Cómo llegar y dónde aparcar

Moverse por el centro de Murcia en coche puede ser un poco caótico por la cantidad de calles peatonales, así que el truco está en saber dónde dejarlo a la primera.

  • En coche: Si no te importa pagar, los parkings subterráneos de la Plaza de la Glorieta o el del Cuartel de Artillería (justo al cruzar el río) te dejan literalmente a un minuto del inicio de la ruta. Si prefieres aparcar gratis, el aparcamiento disuasorio de La Fica es enorme y está a solo 15 minutos andando del centro por un bonito paseo junto al río Segura.
  • En transporte público: ¡Es comodísimo! Si vienes de fuera o de las afueras, el Tranvía te deja en la Plaza Circular, a un corto paseo del casco antiguo. También tienes decenas de líneas de autobús urbano que paran en la misma Gran Vía o la Glorieta.
  • En bicicleta: Murcia es una ciudad completamente plana y cuenta con una buena red de carriles bici. Puedes dejar tu bici atada en los aparcabicis de la Glorieta.

La ruta paso a paso

Nuestra aventura urbana arranca en la Plaza de la Glorieta de España, el centro neurálgico a orillas del río Segura, donde nos recibe el precioso edificio del Ayuntamiento y sus jardines llenos de flores. Desde aquí, daremos unos pocos pasos hacia atrás para entrar en la majestuosa Plaza del Cardenal Belluga.

Prepárate, porque esta plaza es el plato fuerte. Aquí conviven tres maravillas arquitectónicas: la imponente fachada barroca de la Catedral de Santa María (con la segunda torre campanario más alta de España), el elegante Palacio Episcopal y el moderno y rompedor edificio anexo del Ayuntamiento (el Edificio Moneo). Te recomiendo que entres a la Catedral para admirar la Capilla de los Vélez, una joya del gótico flamígero.

Saliendo de la plaza por la izquierda, nos adentraremos en la Calle Trapería, una de las vías peatonales más emblemáticas. Caminando por ella te toparás con el Real Casino de Murcia. ¡Es parada obligatoria! Su patio árabe inspirado en la Alhambra y su fastuoso salón de baile parecen sacados de un cuento.

Continuando por Trapería, desembocarás en la Plaza de Santo Domingo, un lugar abierto, lleno de vida y presidido por un ficus centenario gigante. Desde allí, giramos ligeramente para cruzar a la Plaza Romea, donde se alza la fachada roja y rosada del espectacular Teatro Romea.

Para terminar, bajaremos callejeando por la Calle Platería, paralela a la Trapería y llena de comercios tradicionales, hasta desembocar en el paraíso de la gastronomía murciana: la Plaza de las Flores y la Plaza de Santa Catalina. Aquí la ruta a pie termina para dar paso a la ruta del paladar.

Dónde hacer una parada para comer o tomar algo

Visitar Murcia y no tapear es casi un delito. Has terminado la ruta en el sitio perfecto, así que toma nota de las paradas obligatorias:

  • Plaza de las Flores y Santa Catalina: El epicentro del tapeo. Aquí es imperativo que pidas una cerveza Estrella de Levante bien fría, acompañada de la reina de la ciudad: la «marinera».
  • Pastelería Zaher o Espinosa: Muy cerca de estas plazas encontrarás el auténtico «Pastel de Carne» murciano. Es un hojaldre salado relleno de carne, huevo y especias que tienes que probar sí o sí.
  • Mercado de Correos: Si prefieres un ambiente más moderno y variado, a pocos minutos tienes este antiguo edificio de correos rehabilitado como mercado gastronómico, lleno de puestos diferentes para comer de todo.
  • La cafetería del Real Casino: Si buscas un lugar tranquilo para tomar un café a media tarde, sentarte en la terraza o en el interior del Casino es un lujo muy asequible y súper elegante.

Consejos para esta ruta

  • El calzado importa: Aunque es una ruta fácil, vas a pisar mucho suelo adoquinado (especialmente alrededor de la Catedral). Olvida los tacones y lleva calzado cómodo.
  • Cuidado con el calor estival: Si haces esta ruta en julio o agosto, evita a toda costa las horas centrales del día. El asfalto murciano perdona poco. Lo ideal es pasear a primera hora de la mañana o cuando caiga el sol, que es cuando las plazas se llenan de terrazas y vida.
  • Entradas del Casino y la Torre: Si quieres subir a la torre de la Catedral (súper recomendable por las vistas) o visitar el interior del Real Casino con calma, es mejor que revises sus horarios en internet y compres las entradas con antelación, especialmente en fines de semana.
  • Mira hacia arriba: En calles como Trapería o Platería, no te quedes solo mirando los escaparates de las tiendas. Levanta la vista y descubre los balcones, molduras y ventanales de los edificios modernistas de principios del siglo XX.